DEBUTANTE: La disolución de la fe y la insatisfacción humana
De que sirve debatir la existencia de Dios, si acordamos o demostramos que no existe, ¿que es lo que cambia?, ¿que se hace o se deja de hacer?, si demostramos que efectivamente existe, es la misma pregunta, ¿qué es lo que cambia?
Supongamos en tal caso que se le pregunte a dos personas con afirmaciones opuestas a quien se le presenten pruebas soportadas en evidencias tangibles, comprensibles y universales de que Dios efectivamente existe, que sea tan visible e irrefutable como la luz del día, seguramente veríamos que el que ya creía se sentiría satisfecho, mantendría sus alabanzas, tal vez la aumentaría, en su caso trataría de hacerse notar para obtener un favor, alguna señal de que lo escucha.
Yo preguntaría, ¿Quién sería capaz de mantenerse al margen enfrente del ente de su devoción?, ¿Quién sería capaz de no hacer un esfuerzo por hacer que, aunque sea por un instante, dirija su mirada hacia sus propios ojos?, ¿Cuanto tiempo pasaría para que empezarán las preguntas y reclamos sobre las situaciones vividas, y sobre todo, por las personas perdídas?, ¿Sería necesario que la presencia se confirmará para sostener su fe?, ¿De que forma se manifestaría la naturaleza humana?
Imagino que cada quién haría lo propio, algunos empezarán a obtener sus propias conclusiones, estarían interesados en entrevistarse con él para obtener información, también estarían los que el simple hecho de la confirmación de su existencia los mantendría en paz absoluta.
¿Que pasaría con la fé?
Y en esto, como en todas las demás preguntas, solo son suposiciones, creo que la fe desaparecería, el concepto básico en el que se manifiesta como una convicción en lo invisible y la confianza plena en las promesas de Dios, y Dios al ser tangible y comprobable su existencia, la definicion perdería sentido.
De igual forma, imagino que ha de ser hermoso, sublime, saber que cuentas con alguien que este cuidando tus pasos, saber que tu devoción tiene una cara y una forma familiar.
Creo que, de demostrarse su existencia, las virtudes serían las que regirían al ser humano. Sin embargo, me surge una duda inevitable: ¿si aun confirmando la existencia de Dios, habría personas renuentes a seguirlo? Y lo que encuentro demuestra lo que significa el "ser humano", y esto es: "la eterna insatisfacción". No importa qué hagas, cuánto tengas o qué representes; el ser humano, tan pronto consigue lo que quiere, al segundo posterior ya estará deseando lo siguiente, que en efecto puede ser cualquier cosa.
Creo que, además de estar encerrados en el libre albedrío, somos esclavos de la insatisfacción o, dicho de otra forma, somos esclavos de nuestros deseos, y existe la sentencia humana universal: "Jamás obtendremos lo que deseamos". Y bajo esta sentencia:
¿Cuánto tiempo pasará para que la humanidad considere a Dios como insuficiente, injusto o desechable?
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