Al fin, con ese frio en el cuerpo, que en si mismo anuncia el fin, vio en el cielo un filo de luz abrirse paso sobre la oscura piel de firmamento, y de la incipiente herida brotar el fulgurante enterior de su estrella favorita
DELATOR Juro por Dios que en lo profundo de la oscuridad de mi cuarto, se escucha el abrir de la puerta, muy despacio, tenue, tan lento y ap...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario